El contrapoder popular y el poder formal.
Se ha expuesto en los últimos meses, más que antes, la necesidad de participar y recuperar el Estado como instrumento para el beneficio colectivo.
Transformar el modelo de participación derivaría en el debilitamiento del control de la oligarquía sobre las cosas públicas. Razón que, sabemos, ocasionó el golpe de Estado y las consecuentes manifestaciones del pueblo hondureño en ambas expresiones, las golpistas y las de resistencia, aunque existan notorias diferencias de clase y poder entre ellas.
Pasamos, por lo tanto, en menos de dos años, de una posición contestaría hacia el Estado y los políticos en el Gobierno, -como culpables de nuestros males-, a ver a los políticos y al Estado como instrumento de la clase dominante, lo que además nos permitió comprender que el Estado es nuestro y que ha sido secuestrado, por lo que debemos recuperarlo, viendo en cada mujer y hombre del pueblo, a un hondureño o una hondureña que debe ser Estado pese al bajo grado de escolaridad y a la falta de formación política que fue un impedimento para el proceso social de transformación hasta antes del 28 de junio del 2009.
Hay indicios, exigencia y propuestas razonables, lógicas, que manifiestan el deseo de transformar el Frente Nacional de Resistencia en un instrumento político popular ya que los partidos tradicionales y las instituciones públicas han sido secuestrados por la clase dominante y revertidos como instrumentos en beneficios de los intereses privados y no -como debería- en beneficio de los intereses públicos.
En este momento, no obstante, pensar en el poder formal como objetivo representa una idea difícil de fundamentar con estrategia, por las condiciones de represión, ilegitimidad y descaro de las autoridades espurias, las que pretenden efectuar comicios a manera de agua bautismal del Golpe de Estado, como topos egocéntricos y anacrónicos, antes de restituir a Zelaya: hermoso ejemplo de la democracia según el intelecto del fascista, del seudo intelectual vencido, del millonario en aprietos y del desclasado pobretón que sueña ser rico y defiende hoy la injustica y el asesinato a cambio de una subjetiva condición de clase media. Participar en las elecciones, sería bautizarnos con ellos.
Los grupos de resistencia en los barrios y en las comunidades, expresión de legitima unidad e incuestionable espacio de la población, obrera, desempleada, asalariada, campesina, de amas de casa, estudiantil o étnica, son en realidad el contrapoder que podría desequilibrar la estructura del poder formal, en este caso fáctico.
En el área de la comunicación se habla de la difusión alternativa contra la hegemonía de los medios privados de los corruptos grupos de poder; ¿qué tan efectivo sería un proceso paralelo de construcción del poder popular, como un espacio alternativo contra la hegemonía del gobierno de facto?, estructura con formación en insurrección y desobediencia civil según el artículo 3 de la constitución -lo que da al traste con el caprichoso Estado de Derecho- y con promoción de la resistencia pacífica basado en el aprendizaje de 120 días de lucha en las calles, con la conformación de un gobierno alternativo para el planteamiento de la Asamblea Nacional Constituyente Popular y Participativa, a pesar de plantearse fuera de la lógica del poder formal, cuya propuesta se fundamente en los conocimientos, la participación y las necesidades de nuestra población, muy a pesar de la apreciación de la podrida clase media y la clase rica que siguen pensando que el pueblo pobre "mal educado" no tiene capacidad de proponer: en conclusión, el pueblo tiene el conocimiento necesario para saber qué necesita, lo demuestra en su lucha actual, falta entonces el espacio para comunicar su propuesta y el respaldo de verdaderos líderes para defender sus ideas.*
Por último, desde el barrio, la comunidad o la colonia, se le dará respuesta al famoso evento de las elecciones. La posición de la base, se escucha en las calles.
villapuzo escritor y director de cine pobre en resistencia.
*con dedicatoria especial para esos grupúsculos oportunistas que andan haciendo propuestas sociales y de constituciones o de pactos sociales, con el respaldo de estrategas extranjeros pero sin la participación del pueblo en resistencia, como si aquí no hubiese pasado nada, como si no supiéramos que hay infinidad de ladrones al acecho de la Asamblea Nacional Constituyente Popular y Participativa, si quieren participar, únanse, no excluyan al pueblo como siempre se hace. Estaremos pendientes de ustedes.
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Por lobogabriel - 26 de Octubre, 2009, 14:54, Categoría: periodico
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